Los dichos, los premios y la imitación.
“Me siento impresionado contemplando cualquier lugar. Al tiempo que pretendo imitarlo fielmente, no pierdo ni un instante la emoción que me ha embargado. Lo real es una parte del arte; el sentimiento la completa [...]”. Camille Corot.
Arriba: Las Meninas. Joel Peter Witkin (1987)
Abajo: Las Meninas. Diego Velazquez (1656)
“El arte imita a la naturaleza”, alguien dijo hace mucho tiempo. Aunque parece que el arte ya no la necesita para ser considerado como tal. Desde que no es necesaria una referencia a lo real, la libertad para crear no tiene límites. La fotografía es una técnica que necesita de la existencia de un objeto. Tengo que fotografiar “algo” para lograr una imagen. Ese resultado es siempre un documento. Cualquier manipulación posterior tendrá el grave escollo de superar esta “marca inicial” que logra la fotografía.

“El lápiz que dibuja con luz” es otra frase. Toda una definición que sigue vigente en la obra de muchos fotógrafos. Y asi como la pintura, por ejemplo, ya no necesita de un referente visual, la fotografía no tiene por que atarse a la pintura para encontrar los recursos técnicos, la estética y los temas que le permitan alcanzar la categoria de arte.
¿Y qué pasa cuando los fotógrafos imitan a los fotógrafos? (hacé click aquí). “Homenajes” dicen algunos con ironía. Yo prefiero poner a la imitación en el lugar que se merece: una herramienta para el aprendizaje (hacé click aquí), una manera de poner a prueba la vocación. El punto de partida para crear algo nuevo.



