El fin de la tarde

carrera.jpg

La mamá está integramente vestida de rojo. El paisaje es verde!. La luz es perfecta. El nene se niega a abandonar el juego y volver a casa. Hasta el arco de fútbol se inclina hacia la escena. Como frutilla del postre, el edificio de la Cárcel de Caseros se levanta amenazante sobre el horizonte. ¿Para qué hablar de lo que cualquiera puede ver en esta imagen de Eduardo Carrera? ¿Cómo hizo esta foto? ¿Dónde estaba parado? ¿Por qué estaba justo ahi, a esa hora, con una cámara?. Eduardo contestará estas preguntas y muchas más (menos pavotas que las mias seguro) junto a Santiago Porter durante la primera Clase Abierta del taller 2008. Los esperamos el lunes 4 de agosto, a las 20 hs. en el Espacio Ecléctico, Humberto Primo 730.

santiyeduardo.jpg

1 comentario : Julio 31st, 2008 : Fotografos, General, Taller

El objeto de la memoria

porter_ausencia4.jpg

El objeto está ahí, fuera del contexto al que pertenece. No tiene significado especial más allá de la sencilla descripción de su aspecto. Una cara puede significar mucho más. Retratar un objeto para recordar la ausencia de una persona es un artificio extremo. Un acto desesperado tal vez.
Si el objeto es el mismo que una persona sostenía o guardaba en los bolsillos, en el preciso instante de su muerte, esa cosa descripta adquiere una dimensión dolorosa que excede su forma, incluso los bordes físicos de la fotografía que estamos contemplando. Se extiende como un vector denso, inalterable en su dirección, que une el momento del horror con el click arbitrario que lo selecciona para la memoria.

Santiago Porter
ingresó en el extraño mundo de estas evocaciones en el proyecto “Ausencias” con motivo del atentado a la AMIA y sus 85 víctimas fatales en 1994. Santiago es protagonista destacado de la nueva fotografía argentina, y estará junto a Eduardo Carrera en la primera Clase Abierta de FotoDoc. En el Espacio Ecléctico. Humberto Primo 730

santiyeduardo.jpg

Dejar un comentario : Julio 30th, 2008 : General

Encuentros y desencuentros

guillot-f-oso.jpg 

Creí que no sabía lo que era el amor. Pero sé que hay agujetas, hay gestos que son amor. Los reconozco. Historias no tengo y no me gustan. Menos las de amor. No me gustan las redenciones y eso. A ver. Alguien una vez puso un clavo en la puerta del baño para que no me quede encerrada cuando estoy sola. Había amor en ese gesto. Alguien se tiró al piso conmigo a escuchar ‘Flaca’ y me dijo ésa sos vos, que me clavás puñales. ‘Si alguna vez tenés un hijo varón por favor ponele Martín’, me dijo después.Amor era un timbre a las tres de la mañana (que yo esperaba). Alguien me dijo que el amor es una aguja que atraviesa el corazón como las agujas que clavan a las mariposas en los museos. Había amor cuando alguien, después de una discusión, me empujó para hacerme pisar un charco. Amor es que te tapen los pies en la madrugada. Por amor una persona me hizo el aguante un día que yo contaba los minutos para que pase una situación, porque tenía ganas de tomar y no quería tomar. Ya pasó, me decía, y pasó, no me di cuenta.guillot-fernanda-byn.jpgHay amor en la única postal que rescato de mi matrimonio: yo escribo mientras él mira la tele y viene en silencio, me da un beso y vuelve a ver su video. Yo aprendí a escribir mientras él miraba la tele y él a mirar tele mientras yo escribía. Amor es el chico del videoclub pintándole las uñas a la novia, que ya se pelearon. También debe ser amor que en el entierro de mi mamá llevaron el cajón tres ex que se odiaban a muerte. Que alguien te ponga un vasito de agua al lado de la cama después de una borrachera, que alguien entienda que una puede llorar cuando ve el patito feo (y no te diga boluda), amor es alguien que te sopla la cara para despertarte.El no amor es miedo. El miedo es la sensación de quedarte en una silla de ruedas sin poderte levantar cuando a las cuatro de la mañana el otro se levanta y dice me voy.Digo: no será el amor como los ojos claros, que unos nacen con ojos claros y otros, no. Sé que no es así. Pero todos tenemos una ciénaga y a mí me tocó esa. Ahora, por primera vez estoy preguntando cómo se hace para tener una relación de verdad. Reconozco que hay cosas que no sé cómo se hacen. Como dormir abrazado, que es lo que uno más quiere y es muy incómodo; requiere una serie de cálculos que no domino. Pienso, estoy buscando. El amor tiene que ser otra cosa. Tiene que haber cierto bienestar que va a venir de ahí y lo quiero.El objeto que elegí es el oso Osín. ¿Qué tiene que ver con el amor? Yo tenía a Osín y a la muñeca Brisa Marina, pero dormía con Osín y le hacía preguntas. Era mi refugio al final del día, cuando terminaban los gritos y las palizas. A veces lloraba, Osín, Osín, por favor, yo fantaseaba una historia de amor, porque yo no sabía lo que era el sexo, pero ya tenían sexo las cosas, existía el deseo y me hacía una historia y no me quería dormir y me iba durmiendo, no, Osín, no quiero dormir, tengo que seguir pensando o soñando, ay, Osín, ¿podrían haber sido distintas las cosas? Pero no tendrías ese gesto de sopita sino una sonrisa, Osín, y los osos sonrientes son siniestros.

 

Guillot, Fernanda(Buenos Aires, 1964)

 

*Este trabajo pertenece al proyecto El Museo del Amor de Eduardo Carrera, ganador del Salón Nacional de Fotografía 2006. Eduardo, junto a Santiago Porter, participará de la primera clase abierta del año de FotoDoc el lunes 4 de agosto a las 20 hs

Dejar un comentario : Julio 22nd, 2008 : Fotografos, General, Taller

El juego del repollo

repollo.jpg

Ayer pasé por la verdulería, volvía del trabajo y la verdad, no tenía nada en la heladera y tampoco quería comprar “algo hecho” puajjj! Entre otras verduras compré lechuga arrepollada, esa que es media violeta. Por fuera, parece una pelota violacea y sucia, desinflada. La compré igual. Tampoco tengo que comer cosas bellas SOLAMENTE!. Llegué a casa y empecé a preparar la ensalada. Agarré la pelota esta y la apoyé sin consideración sobre la tabla de picar. “Te voy a picar, pelota insulsa” pensaba mientras con el cuchillo la cortaba en dos, justo por la mitad. Cuando la vi por dentro, uuuppps! pero cuánta belleza contenia este envase tan feo! Me acordé de Edward Weston, Irving Penn, y tantos otros que hicieron maravillas fotografiando vegetales. Improvisé un pequeño estudio en mi mesa y fotografié a mi lechuga arrepollada. Ahora, totalmente rendido ante su belleza, su tronco, las estrias, los caprichosos pliegues de sus hojas. Hice lo mejor que pude. Y aprendí una lección: hay que mirar más profundamente las cosas para fotografiarlas mejor. Y también: no hay que fotografiar la propia comida, porque te quedás sin cenar…

Dejar un comentario : Julio 19th, 2008 : Fotografos, General, La foto del sábado, Recreo!!!, Taller

Entradas anteriores