La construcción de un libro. El iceberg
“Si un escritor sabe lo suficiente acerca de lo que está escribiendo, puede omitir cosas y transmitir la sensación que estas cosas provocan tan fuertemente como si hubieran sido incluidas. La elegancia del movimiento de un iceberg se debe a que solo una octava parte de su totalidad asoma en la superficie. Un buen escritor no necesita revelar cada detalle de un personaje o de una escena.” Ernest Hemingway
Una historia de espera, en la que nunca se menciona la palabra, es la película que les mencioné la ultima reunión. Les paso un trailer y los invito a verla.
Intimidad, un film de Patrice Chéreau, basado en una novela de Hanif Kureishi
La espera amorosa puede ser ciertamente desesperada, o siempre es?. Hay algún gesto que la delata? Cuál es el escenario de esa espera?

Hay una escenografía de la espera: la organizo, la manipulo, destaco un trozo de tiempo en que voy a imitar la pérdida del objeto amado y provocar todos los efectos de un pequeño duelo, lo cual se representa, por lo tanto, como una pieza de teatro. El decorado representa el interior de un café; tenemos cita y espero. En el Prólogo, único actor de la pieza (como debe ser), compruebo, registro el retraso del otro; esa demora no es todavía más que una entidad matemática, computable (miro el reloj muchas veces); el Prólogo concluye con una acción súbita: decido “preocuparme”, desencadeno la angustia de la espera. Comienza entonces el primer acto; está ocupado por suposiciones: ¿Y si hubiera un malentendido sobre la hora, sobre el lugar? ¿Cambiar de café? ¿Hablar por teléfono?…..
Roland Barthes. Fragmentos de un Discurso Amoroso



